Marigalante Ship at Playa Los Muertos

La Bahía de Banderas, con sus profundas barrancas, sierras elevadas, selva espesa y ríos serpenteantes, fue durante mucho tiempo un rincón aislado del resto de la nación mexicana. Sin embargo, esta belleza natural también representó un desafío para aquellos aventureros que intentaban llegar a sus costas o escapar de ellas.

Durante décadas, la bahía fue un escenario de conflictos, no solo con la naturaleza imponente, sino también entre sus locales y visitantes no deseados, incluyendo piratas sedientos de riquezas.

El Real del Cuale y el auge de la piratería en Puerto Vallarta

Cerca de la bahía se encontraba “El Real del Cuale”, un pueblo minero que albergaba tesoros inexplorados.

A medida que la noticia de estas minas se difundía, la codicia atraía a piratas saqueadores, deseosos de explotar estas riquezas naturales que, según los locales, les pertenecían por derecho. Los saqueadores transportaban su botín por el río Cuale, siguiendo la división en el Caloso hasta llegar a las costas de Bahía de Banderas, donde los piratas hacían sus desembarcos.

La rebelión de los locales

Hartos de ver cómo sus recursos y riquezas eran saqueados una y otra vez, los locales de Puerto Vallarta decidieron tomar cartas en el asunto, incluso si eso significaba poner sus vidas en riesgo.

Según la escritora Ventura García Castillo, fue un fatídico 3 de mayo de 1862 cuando la tensión alcanzó su punto máximo. Un barco ancló cerca de la desembocadura del río Cuale, y los locales interpretaron esto como otro acto de explotación.

El enfrentamiento que siguió fue un torbellino de violencia: flechas y balas cruzaron el aire, cayendo vidas de ambos lados. La determinación de los locales para terminar con los piratas era feroz; estaban dispuestos a luchar hasta el último recurso, usando incluso piedras, palos y cuchillos cuando las municiones escasearon.

La playa se convirtió en un campo de batalla sangriento, con la arena teñida de rojo por la lucha encarnizada.

Batalla pirata en Playa los Muertos

Cuando finalmente la pelea contra los piratas terminó, los sobrevivientes se llevaron el botín y se retiraron del lugar.

El legado de esta épica batalla persiste en la forma de “Playa los Muertos”, un nombre que evoca un pasado de piratería en Puerto Vallarta. Aunque muchos desconocen el origen de este nombre, el lugar ha evolucionado significativamente con el tiempo.

Hoy, Playa los Muertos se encuentra en la colonia Emiliano Zapata, una de las zonas más tranquilas y seguras de Puerto Vallarta.

Es un lugar acogedor para la comunidad LGBTQ+ y ha sido nombrado como la mejor colonia playera “gay-friendly” de México. Lejos de su pasado de conflictos, esta playa se ha transformado en un destino de tolerancia y diversidad, donde se celebra la vida en todas sus formas.

La bahía y Playa los Muertos tienen una historia que abarca siglos, marcada por conflictos, codicia y valentía. La leyenda de los piratas que una vez aterrorizaron estas aguas es una leyenda que muestra la resiliencia de los locales y de cómo la historia puede influir en la evolución de un lugar a lo largo del tiempo.

Hoy, Playa los Muertos es un símbolo de inclusión y diversidad en Puerto Vallarta, una prueba de que, incluso en los lugares donde la historia es violenta, el amor y la aceptación pueden prevalecer.