El Pirata de Barbillas

Pirates

(Leyenda de Campeche)

Se había convertido en el siglo XVI el puerto más importante, hasta aquí llegaban barcos de Europa, comestibles, telas, vinos esto acarreo muchos problemas pues los piratas arribaban a la costa, secuestraban a personas y pedían rescate, raptaban mujeres, asaltaban los negocios e incendiaban lo que les daba la gana.

Campeche fue víctima de estos criminales, el Pirata de Barbillas es el bandido que más se le recuerda. Cuenta la leyenda, después de asaltar e incendiar la torrecilla de Lerma, (era para alertar a las tropas de la presencia de estos bárbaros) el mentecato llegó a la costa para cobrar un rescate.

Llegó a tierra y cambio su identidad, la gente pensó que era otro extranjero más, que pondría un negocio, mientras caminaba por las calles vio a una mujer de extraordinaria belleza era hija de un hombre rico.

El padre de la muchacha la cuidaba, era su única heredera así que no permitía que cualquier pelado se acercara a ella. Para enamorarla era requisito venir de buena familia y con magnifica posición económica, la hija acostumbrada al mayor de los lujos. El padre quería que su hija no cambiase y exigía que el que se comprometiera con ella tendría que cumplir todos sus caprichos.

El Pirata de Barbillas logró acercarse a la joven y ella aceptó sus galanteos, en unos días le dijo cosas tan bonitas que la empezó a enamorar, llegó a los oídos del celoso papá y ordenó investigar al atrevido caballero.

El Pirata de Barbillas había regado en todo su camino, que poseía una gran riqueza y era hijo de un hacendado de Cuba. El padre prohibió a su hija que lo viera, porque nadie sabía nada de él, la orden molestó a la chica y siguió viendo a escondidas al Pirata de Barbillas, una noche los vio abrazándose, en ese momento el padre lo descubrió diciendo; eres el temible Pirata de Barbillas, -si, solo me divierto mientras estoy aquí en el puerto- contestó.

Ambos hombres protagonizaron una lucha y terminó en una sangrienta pelea, el pirata dio muerte al padre la joven lloraba por el engaño y no podía creer ver a su padre muerto. La leyenda cuenta que la mujer nunca se recuperó de la impresión, de presenciar el asesinato de su padre y el dolor del engaño de aquel hombre que ella se enamoro, se le recluyó en un convento y gritaba ¡pirata, pirata!. No pasó mucho en que la joven murió, las personas allegadas a la familia aseguran que hasta la fecha a veces oyen lamentos de la mujer y los gritos claros maldiciendo ¡pirata, pirata!

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